jueves, 7 de marzo de 2019




Muy queridos todos,


Este verano fue muy especial para mi, porque pasé un tiempo muy lindo con mi papá, mi mamá y con los papás de mi amigo Raimundo, Cristóbal y Paula.


"Rai"

Primero fuimos a Playa Blanca en carpa,






y luego nos vinimos a la casa de mi abuelo, a orillas del lago Llanquihue y fue un tiempo precioso. 



Ahí conocí a Hugo y a la Pamela, que llegaron a visitarnos por un par de días. Venían llegando desde Bariloche y me trajeron unos chocolates muy ricos de regalo y como me encanta ser una buena dueña de casa, igual que mi mamá, les mostré la casa de mi abuelo por todos lados.


     





Muy rápidamente los llevé a conocer el magnolio gigante de mi abuelo, con sus copihues blancos. ¡Me dio risa porque Hugo no había visto nunca copihues blancos!




Luego le mostré las vacas ...


Hugo me contó que le gustaban las abejas y yo lo llevé a ver mi árbol de flores...


él estaba en silencio mirando las abejas y ahí me contó que cuando el era niño, pasaba horas mirando a las abejas en sus árboles con flores.

Hugo cuando niño, en su árbol de flores




y Hugo descubrió que a Rai también le gustan las abejas, una vez que salieron juntos a jugar por el Parque Juan Pablo II.




En nuestro recorrido por la casa, también le mostré el volcán Osorno...




y yo estaba inmensamente feliz.

En las conversaciones de los grandes, salió el tema "del Blog". No tenía idea de que se trataba esta cosa, pero le pedí a Hugo que me hiciera uno y esta es la primera de muchas otras historias que vendrán más adelante.

Mi Blog se llama Mara igual que yo.





En este encuentro con Hugo y la Pamela, creo que quedó una huella muy parecida a la que dejan los aviones en el cielo,  pero en el corazón.

¡Los quiero mucho!


Mara

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